lunes, 25 de agosto de 2014

Capítulo Dos: El Festival Escolar del Futuro.

- La mire por donde la mire, es una gorra, de eso no hay dudas- pensé mientras palpaba la figura cuadrada sobre mi cabeza. Tras un nuevo forcejeo, me di cuenta de que no podía quitármela de encima. De dónde salió? Y por qué está tan fija a mi cabeza? Bueno, creo que como no me molesta para nada, no hay problema…
Intentaba ver mi reflejo en una de las pantallas que había en las paredes.
Me dí cuenta que ya no llevaba conmigo el uniforme escolar. No tenía mi saco, ni la camisa, ni la corbata. En su lugar, vestía un traje que parecía sacado de un cómic americano de superhéroes, esos de los nombres con “X”…

- El que me haya sacado el uniforme y me metió en este cosplay es un pervertido – Pensé. La cara de otaku de Kidou Arakawa se me apareció en la cabeza, riéndose.
Inspeccioné un poco el lugar en el que me encontraba. Estaba buscando mis cosas, mi uniforme más que nada. De inmediato encontré mi mochila. Adentro estaba mi lapicera azul, tambien una con tinta roja y un marcador,  un cuaderno con espiral cuadriculado, un lápiz tipo B y algunos útiles sin importancia.
Mi celular estaba allí también. Lo primero que intenté hacer fue contactar a Arakawa. Por alguna razón creía que él tenía algo que ver con este escenario tan increíble. Pero el directorio de números telefónicos estaba vacío.

- Pero qué mier…? – Dije en voz alta. Tampoco tenía los mensajes recibidos en la memoria. No había enviados, ni borradores, nada de eso. Habría pasado algo con mi celular? Extraje la batería, luego la volví a colocar y encendí el celular nuevamente. Esto me sirvió en el pasado cuando tenía problemas con el maldito aparato. Pero los directorios seguían vacíos. Marqué el número de emergencias y no pasó nada. Ni siquiera había un sonido que indicara que estaba conectando con la línea de emergencias, tampoco un mensaje pre-grabado ni el sonido del teléfono llamando. Ningún otro número de los que sabía para situaciones de emergencia funcionaban tampoco. Esto pasaba con todos ellos, y también con el número de casa.

- No me digas que se me estropeó el celular… - pensé. Lo único que funcionaba eran los ringtones, las funciones de calendario y calculadora, y los Mp3. Ah, el Arkanoid también. Pero no era momento de preocuparse por eso.

Me detuve a inspeccionar el lugar, con un poco más de detenimiento.
Parecía un edificio de departamentos. Era un largo pasillo, con varios monitores o algo así en las paredes. Desde donde me había despertado podían verse tres de esas pantallas a mi izquierda. A la derecha habían unas ventanas, redondeadas, y que poseían un cristal tan delgado que parecía que fueran simplemente huecos en la pared.
Todo se veía demasiado ficticio. El néon de los zócalos permitía que hubiera una leve iluminación en el pasillo. No había ningún otro elemento a la vista, salvo un par de estructuras que parecían floreros, pero que en lugar de plantas servían para sostener unas construcciones raras que me recordaban a una Doble Helix de ADN.

Me acerqué a una de las pantallas de la izquierda. Había un pequeño circulo rojo al lado, y arriba de él un número grabado, 0520. Sobre la que se encontraba más allá figuraba el número 0521. En efecto parecía la numeración de departamentos…
Toqué el circulo rojo, que parecía un botón, y en el acto surgió una botonera en la pared. Me asusté un poco, porque no me lo esperaba. La botonera parecía de las máquinas para leer tarjetas de crédito, sólo que adherida a la pared tras unas compuertas que se abrían con el botón rojo. Cada una tenía una ranura a la derecha y una pequeña pantalla mostraba el mensaje: “Insert ID Key Card”.

Me quedé quieto por un segundo, embobado. Cuando volví a reaccionar, me causó gracia.

- Qué buen truco! – dije en voz alta. Y allí me di cuenta de algo.
Recordé que estábamos en época del Festival Escolar, alrededor de dos semanas o así. Arakawa se estaba encargando de los preparativos con un grupo de nerds del curso, nos había dicho que planeaban realizar un evento como nunca antes se vio. Este año decidí no participar. Siempre es igual. Puestos de concursos de peces dorados, de adivinación, de tiro al blanco, de tests de pareja ideal… Los festivales escolares suelen ser poco imaginativos. Es por eso, que con esta puesta en escena, Arakawa me ha sorprendido.
Espero encontrarlo pronto y decirle que logró un escenario increíble, seguro que atraerá más público que los demás cursos este año.

Intenté ver si descubría cómo habían montado todo el escenario. Los haces de luz de neón creo que no deben ser muy complicados de construir para el club de electrónica, o tal vez tuvieron ayuda por parte del club de informática, por esto de la botonera… La verdad no recuerdo que se hubiera hecho alguna presentación tan avanzada en ningún otro taller cultural. Sea como fuere, se estaban superando a sí mismos con este trabajo.
Me aproximé a una de las ventanas a ver si descubría en qué parte del colegio habían armado todo, cuando escuché una voz que me gritó:

- HEY! SALÍ DE AHÍ IMBÉCIL! QUE TE VAN A VER!!!

Me di vuelta y antes de poder preguntar, un tipo con un traje igual al que yo vestía se arrojó encima mío tumbándome en el suelo.

- Vas a arruinar la misión, Higuchi! – Dijo aquel tipo tras un forcejeo leve. Me dí cuenta de que era Hirano. Sentí alivio de haber encontrado a alguien que me pudiera explicar el asunto.

- Hirano! También vas de cosplay? Jajaja! Qué bueno! Cuando armaron todo esto? – Le pregunté.

- SHHHH! – Siseó con algo de furia – De qué estás hablando? Estás idiota? Cómo se te ocurre moverte a la vista de todos?

Me quedé boquiabierto por un momento. La actuación de Hirano era convincente. Era la primera vez que lo veía meterse tanto en un papel. Usualmente odiaba participar en eventos o actos escolares. Evitaba todo lo que no lo hiciera verse “cool”.

- Wow, realmente bien actuado! Qué se supone que sos? Un Marine? O un Mecenario? No, creo que por tu carácter debés ser algún tipo de militar, no?

- Pero de qué demonios estás hablando? Y dónde está tu arma? – Me preguntó, con el mismo tono de antes – Tenemos sólo una oportunidad de eliminar a Kidou Arakawa, y muy pocas municiones, así que no cagues la misión, me oís?

Me entregó una pistola de aspecto futurista. Parecía sacada de esas películas antiguas de invasores espaciales y demás, aunque estaba increíblemente bien hecha. No creo haber visto juguetes como este en ningún lado, así que la réplica (por llamarla de algún modo) seguramente también era original, hecha en algún taller o club de la escuela. El club de modelismo quizás? Cuando fue que se pusieron todos de acuerdo? En fin... Creí atar los cabos. Me imaginaba una especie de paintball, en la que teníamos que capturar al líder enemigo. Calculo que Arakawa era una especie de “Final Boss” por como reaccionó Hirano. Si todo era una puesta en escena ideada por él sería lógico.

- Claaaaaaaaaaaaro – dije – Matar a Arakawa. Exacto. Porque Arakawa es un... eh... convicto?

- Traficante de Armas. Criminal. Asesino. Y de los más buscados. – Dijo Hirano –

Me causó gracia la seriedad con que lo dijo. –Claro, claro. Una escoria. – Me imaginé a  Arakawa vestido como Bobba Fett y me hizo tentarme más. Hirano seguía mirándome fija y seriamente.

- Higuchi, estás drogado o algo así? – Me preguntó – Estamos en un momento crucial para la Resistencia, y vos te cagás de risa? Qué carajo te pasa?

La "Resistencia"? Seguía sorprendiéndome la actuación de Hirano, lo cual no evitó que me tentara. Eso lo molestó más.

- Bueno, bueno – le dije entrecortado por las risas – podrías pasarme tu celular así llamo a alguien? El mío no funca más…

Me miró extrañado.

- Que te pase un qué?

Sonreí y dejé escapar unas risita. Le pasé mi celular, pero actuó sorprendido al verlo y lo dejó caer al piso, levantándose algo nervioso.

- Qu-qué es eso? – Dijo – Una nueva arma? Una bomba tal vez???

Esta vez me molestó que siguiera actuando como un tonto. Quería contactarme con alguien, seriamente, en verdad quería que me prestara su celular, pero él seguía jugando a los Jedi Knights.

- Ya podrías cortarla con--- No terminé mi frase cuando vi que súbitamente Hirano parecía emitir un brillo blanco a su alrededor. Como un aura, un resplandor que se encendió levemente por unos segundos y luego gradualmente se desvaneció.

- Cortarla? – preguntó Hirano. Vi sobre su pecho un haz de luz como el de los punteros láser, que entraba a través de la ventana.

- CUIDADO!!! – dije, y por instinto me arrojé sobre él, apartándolo de la ventana. En ese instante, un silbido muy agudo pasó cerca nuestro, y dónde hace unos instantes estaba la botonera con el 0520 grabado, ahora había una gran masa sin forma, que parecía metal fundido, como si la pared fuera manteca derretida. La miré embobado. Esta vez se habían superado con el truco.

- La puta madre! – Dijo Hirano – Ya saben que estamos acá! Volvamos! – Me sacó de mi trance cuando me ayudó a levantarme y me guió por unas escaleras. Todavía seguía viendo las luces de neón, que iluminaban todo el corredor, y en mi mente estaba vívida la imagen del “metal fundido”. Realmente sarpado. El montaje que habían conseguido era increíble. No sólo se habían superado con ese efecto, estoy seguro que es algo que no se ha visto antes en los talleres de la escuela. Arakawa debía conocer gente que trabajaba en efectos especiales.
Sí. Seguro era eso.

Casi sin darme cuenta, llegamos a un pequeño refugio, que estaba conectado con un pasaje subterráneo, por el que Hirano me guió.. Todo estaba muy bien caracterizado, como el edificio anterior. Este lugar era algo más decadente, como “post-apocalíptico”. Allí vi a varios compañeros de curso, todos con el cosplay futurista/mutante y las armas raras. Me emocionaba la idea de cómo habían logrado armar un evento tan bueno, y de cómo todos se habían puesto las pilas y colaborado con esto. No creía que nadie se engancharía a vestirse así, o a actuar como si todo fuera real. Era magnífico. Seguro que durante generaciones se iba a hablar del trabajo hecho por nuestro curso, como una leyenda de la escuela o algo así. Por cierto, donde estaba todo esto? En el gimnasio? Por lo menos un baldío entero para ambas locaciones sería necesario para armar todo esto!

Todo el lugar parecía un pueblo que había sido arrasado por algún tipo de combate armado. Había ruinas, fragmentos de viviendas que se caían a pedazos. Todos enfundados en sus trajes y portando sus armas como si esperaran cualquier tipo de ataque por parte del enemigo. La ambientación parecía de Mad Max o de Hokuto no Ken. Realmente se habían gastado en armar todo. Casi hasta me arrepiento de no haber participado.

En ese momento todos comenzaron a reunirse en lo que parecía el centro del lugar. No podía creerlo. Kasumi se encontraba allí, usando también aquel uniforme raro, aunque era una versión femenina del mismo. Dejaba ver la espalda y llevaba los brazos y muslos descubiertos. A diferencia del uniforme masculino, el de ellas cubria desde el cuello hasta la frente, dejando la cara y el pelo descubiertos. Y tenian hombreras, rodilleras y tobilleras más abultadas que las nuestras. Aún así dejaban ver bastante… no creía que Kasumi se animara a vestir algo así. Será que le gusta hacer cosplay? Me excitaba un poco la idea de una novia cosplayer.

Kasumi reunió a todos y comenzó a dar una especie de discurso sobre detener a algo o alguien a quien llamaban “Stronghold”. Todos parecían entusiasmarse con las palabras de Kasumi. A ella le había tocado el papel de líder?
Cuando mencionó a Arakawa, llamó a Hirano para que reportara como había resultado la misión de asesinarlo, ya que eso parecía formar parte de una estrategia para ir reduciendo el poder de Stronghold. 
Hirano se adelantó y comentó lo sucedido. Íbamos a sorprenderlo cuando entrara a ese edificio, y tratar de eliminarlo antes de que se encontrara con sus contactos. Pero dijo con algo de temor y vergüenza que la misión había fallado y que no había podido eliminar a Arakawa. Al parecer era una oportunidad de oro.

Kasumi se enfureció con él, y Hirano se defendió diciendo que yo había interferido mostrándole un objeto extraño. Kasumi se acercó y me dijo:

- Qué objeto era? Si lo tenés dámelo ahora mismo. – con un tono de voz y una actuación que harían temblar a más de uno, totalmente opuesta a la chica que cursa conmigo.

Me sonreí por la forma en que se había tomado su papel, y saqué mi celular para mostrárselo. Entonces cuando lo vio, no sólo ella sino todos actuaron como si fuera una bomba o algo así, y Kasumi lo dejó caer. En ese instante se encendió el reproductor de MP3.

“Miageta yozora no hoshitachi no hikari/ Inishie no omoi negai ga jidai o koe- - -“ –comenzó a sonar en mi celular. Algunos se asustaron y otros le apuntaron con sus armas. Incluso Kasumi.

- Qué demonios es eso??? – gritó, con algo de temor en su mirada mientras apuntaba con su arma. – Q-quién es el que está hablando??? Estás mandándole datos a alguien? Sos un espía???

- No, no, no! – grité mientras me arrojaba al celular, para seguirles el juego – No es un demonio, ni soy un espía, solamente es Orange Range, es una canción de ellos!

- A eso le llamas canción? – murmuraron algunos.

- Debe ser un transmisor, hay que destruirlo! – dijeron otros

- Basta! – dijo Kasumi, y de inmediato cesaron las voces. - Permítanme, yo me encargaré de destruirlo...

- Alto! Ese objeto no parece peligroso! – Dijo alguien a lo lejos, y se acercó. Era Seto, también enfundado en su traje. – Yo los ví cuando Higuchi le entregó esa cosa a Hirano, pero nada pasó. Simplemente que Hirano se exaltó y reveló su posición a nuestros enemigos. De no ser por Higuchi, él hubiera muerto!

- Es cierto – Dijo Hirano – Esa cosa suya arruinó la misión, pero también fue Higuchi quién me salvó.

Me había sorprendido la aparición de Seto. Y como no podía ser de otro modo, me ayudó a resistir a aquella turba. No hay nadie mejor que Seto.

Kasumi tomó el celular como si fuera algo infeccioso, y dijo

- De todos modos, lo tomaré hasta que podamos estudiarlo y ver si es tan inofensivo como Seto dice que es. Ninguna objeción verdad? –Agregó mientras me miraba fríamente –

- Ninguna. – respondí – Adelante.

- Bien. - agregó. Luego giró para ver a los demás integrantes de aquel grupo y les dijo -Atención todos! Como el intento de interceptar a Kidou Arakawa fracasó, intentaremos repetir el plan cuando se encuentre viajando hacía la Citadel donde se oculta Stronghold. Necesitaremos un Sniper y un grupo de diez personas o menos para que les bloqueen la entrada a la Citadel para ganar tiempo y que ofrezcan resistencia en caso de que nos descubran. Nos reuniremos a las 0600 horas. Hasta entonces descansen.

No bien terminó su discurso, todos levantaron sus manos cerrando su puño, y gritaron a la vez una especie de "Osssuuuu" como si fuera un saludo militar. Estaba claro que Kasumi era la líder. me gustaba mucho que tan en serio se estaban tomando todo el asunto, pero de verdad quería que me explicaran como iba a ser todo eso de sorprenderlo, el Sniper y eso... Más que nada, explíquenme como hicieron lo del muro derretido!!! De todos modos,  me acerqué a ella para hacerle una broma.

- Sabés? – le dije – Hay formas más fáciles de conseguir mi número, Kasumi… -intenté tomarla de la cintura (ese uniforme la hacía ver realmente sexy), pero me apartó bruscamente con su mano. Y acto seguido me golpeó con la palma de su mano en la cara. No fue una actuación, fue un golpe en serio. Me quedé estupefacto, sin entender porqué me golpeó en serio.

- Pero qué estupidez estás haciendo? – dijo enervada. – Intentalo otra vez y te meto preso! No olvides quien es tu superior acá! Y no te atrevas a llamarme por mi nombre, soy Hinageshi! – Se dio vuelta con fuerza y siguió su camino. Murmuró la palabra “Idiota” mientras se iba.
Esta vez no me dio mucha gracia la actuación, pero debo admitir que lo hacía bien. Igual creo que puedo recuperar el celular dentro de un rato. Por ahora me intrigaba ver como seguía el juego.

Vi a Seto y me acerqué a él.

- Seto! Gracias por defenderme hace un momento!

- N-no te p-preocupes. Menos mal que estuve ahí para ver todo… - dijo tímidamente

- La verdad es que no me percaté que estabas ahí, y luego de la explosión salimos corriendo así que… Por suerte también pudiste escapar! – le dije animadamente.

- S-sí… Por suerte el enemigo tampoco me vio, jeje…

Por un segundo, mientras hablaba con Seto, me pareció ver que él también tenía un aura como la de Hirano. Sólo que la de él era intermitente. Luego de parpadear un par de veces se disolvió del mismo modo que cuando vi a Hirano. También me dí cuenta que, gradualmente desde que ayudé a Hirano, todo parecía verse más brillante. Más luminoso. Similar al aura que tenía Hirano en ese momento. Sólo que ahora cubría todo mi campo visual, aunque de manera tenue.

- Pasa algo?  - Preguntó Seto.

- No… no es nada – dije – Creo que estoy algo cansado, eso es todo.

- Sería mejor que durmieras un poco. No tenemos mucho tiempo hasta que tengamos que ir a la misión…

- Es verdad. – Le respondí – Voy a tomar una siesta. Despiértenme cuando sea hora de partir, ok? – Seto asintió con la cabeza y se marchó. Yo me recosté en una cama dentro de una de las viviendas en ruinas y seguía divirtiéndome la idea de este escenario. Ya podía ver la cara de los alumnos asistieran a este evento en el Festival Escolar. Y los de la escuela del distrito rival? Ja! Seguro que pasarían años hasta que finalmente se olviden de toda esta puesta en escena! Nuestra escuela iba a ser famosa!
Poco a poco me fue ganando el sueño. Y me di cuenta que la luz brillante comenzaba a expandirse. Gradualmente, todo lo que veía se envolvía con esa luz. No me dio tiempo a nada. Me quedé profundamente dormido.
No tenía idea de cuanto tiempo había pasado desde que me había dormido. Ya no se veía todo brillante. Tenía los ojos cerrados, pero se veía todo en oscuridad, como debe ser, y no como una gran luz blanca.
Ya había dicho que nunca fui bueno para levantarme por las mañanas. Así que me quedé remoloneando un poco.
No mucho, ya que alguien me forcejeaba levemente con su mano, mientras me decía: “Despertate, Ryuji. Despertate de una vez”
Abrí los ojos esperando ver la imagen de mi vieja. Pero no podía ser. La voz era de un hombre. Sería Papá?

Cuando abrí los ojos, vi a Arakawa mirándome.

-Por fin! Cómo podés dormirte en este lugar? Realmente sos un irresponsable!  - Dijo Arakawa con una cara burlona.
De inmediato me acordé del evento, del traficante de armas que debíamos capturar y todo el asunto de la lucha con Stronghold y demás.
Qué hacía nuestro objetivo en nuestra base? Cómo se le ocurre bajar la guardia así?
Seguro era muy tarde ya y vinieron a buscarme para contarme como es el evento en sí antes de irnos a casa. La verdad tenía ganas de irme a casa a seguir durmiendo, así que por mí estaba bien.
Quise gastarle una broma, así que aunque estaba algo somnoliento, palpé hacia el costado de donde me había dormido, hasta que encontré mi arma.
Le apunté a Arakawa y con un inglés muy malo le dije

- Game Over, Mister Arakawa!

El rostro de Arakawa empalideció. Sudaba mucho. Su cara mostraba terror. Pánico.
Por un instante, me pareció ver de nuevo el aura misteriosa, como había pasado con Hirano y Seto, sólo que la de Arakawa era roja. Un destello rojo, como un latido, se apareció por unos segundos alrededor de Arakawa. Quiso retroceder, pero ya era tarde.

- U-un momen--- gritó Arakawa, pero fue interrumpido.

Entonces ocurrió lo impensable.
Maldición. Por qué tuvo que pasar eso?
Cuando apreté el gatillo, la cabeza de Arakawa explotó como un melón.
No fue un disparo con ese leve silbido, como el que había intentado matar a Hirano y que derritió todo un muro mucho antes.
Fue una explosión, con olor a pólvora y todo. El arma que tenía en las manos no era una réplica. No tenía aspecto de ser algo del futuro, o de ciencia ficción. Era un revólver. Un revólver normal. Un revólver real!
Me salpicó la cara. Era sangre. Sangre de Arakawa.
Mierda, eso no era un truco. El olor. La viscosidad. Era real... No había forma de que fuera un truco.

- UUUWAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!! – grité, al tiempo que empecé a sentir arcadas.

Me di vuelta hacía el suelo, y empecé a vomitar. Eran arcadas muy violentas, y durante un buen rato estuve vomitando.
Cómo podía ser? A quién se le ocurre usar armas de verdad? Que demonios estaba pasando???
Entonces escuché a alguien gritar “TRAIDOR!”
Intenté levantar la cabeza, pero la sensación de náuseas no me lo permitió.

“Traidor!!! Le disparó al Teniente Arakawa!!! Atrápenlo!"

La voz era la de Matsuyama. Nunca había escuchado a Matsu gritar así. Quise confirmarlo, pero mi respuesta fue un golpe en la cabeza, seguido de un par de patadas en el estómago. Varias personas me rodearon y continuaron golpeándome.
Con sus botas, sus puños y las culatas de sus armas.
Eso tampoco era una actuación. Me golpeaban en serio. Con furia, con sed de sangre... con ganas de matar...
Sólo escuchaba gritos de “Traidor!”, “Mátenlo”, “Es un asesino”, “Es un espía” etc…
Los golpes que recibí y la sensación de náuseas me impedían resistirme. Sentí que me arrastraron hasta algún lugar.
No sabía bien dónde estaba, pero parecía un lugar húmedo y cerrado.

Me ataron las muñecas a un par de grilletes en la pared. Estaba apenas sostenido por mis brazos, ya que las piernas estaban muy débiles como para mantenerme.
Es la primera vez que recibía una paliza. Era peor de lo que creía. Por qué me habían golpeado así? Y fueron. además, mis propios amigos??? Qué demonios había pasado? Esto es parte del evento? Pero… Teniente Arakawa??? No era un terrorista?

Cuando por fin abrí los ojos, me di cuenta de algo. Ya no llevaba el uniforme cosplay futurista. Tampoco estaba en un edificio con pantallas, botones, ni neón. Había barro por todos lados, llevaba puesto un uniforme militar de lo más común, como los de la Segunda Guerra Mundial, de un color que se mimetizaba con el del suelo, y tenía botas negras.
A mi lado había armas, pero ninguna tenía el aspecto futurista de antes. Eran fusiles, ametralladoras, granadas, pistolas y revólveres de todas clases. Aquél lugar parecía un depósito de municiones. Pero habían también unas sillas, mesas y objetos que me recordaron a salas de interrogatorio… O de tortura…

- Qué demonios pasa??? – grité.

No hubo respuesta.
Mi boca estaba mezclada con mis vómitos y la sangre que me habían hecho escupir por la golpiza que me dieron.
Sentía magullones en todo el cuerpo.
Acababa de matar a una persona.
A uno de mis amigos.
A Kidou Arakawa…
La sala empezó a brillar con una luz roja. Se propagó por todos lados como el resplandor blanco que iluminaba toda la base futurista de Kasumi y compañía.
Roja...Igual a la tenue luz roja con la que brilló Arakawa antes de recibir mi disparo.
Pero ahora lo inundaba todo, todo a donde fuera que mirara...
No entiendo que pasa.
Que está ocurriendo?
Poco a poco sentía que perdía el sentido…
Y entonces me di cuenta de algo…

 Aún tengo esa gorra cuadrada en la cabeza…




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